El veneno brasileño que las cajuelas mexas necesitaban: Amplificador Taramps Bass 1200

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A ver, acerquen las pinzas de corte y pónganse los lentes de seguridad. Si estuviste leyendo nuestras notas anteriores sobre cómo alimentar subwoofers nacionales pesados como los Krack FNX o los Eleven Audio sin tener que empeñar un riñón, hoy vamos a destripar el motor que hace que esos monstruos se muevan.

Olvídate de esos amplificadores enormes de la vieja escuela americana que parecían bloques de mármol y pesaban 15 kilos. El Taramps Bass 1200 es el vivo ejemplo de la revolución tecnológica brasileña: un amplificador Clase D del tamaño de un libro de bolsillo, pero con la mala leche suficiente para reventar el tablero si te pasas de ganancia.

La parte que nadie te explica: ¿Por qué dice «Bass» en la carcasa?

Mucha gente comete el error de novato de comprar cualquier amplificador de 1,200 Watts de cuatro canales o un monoblock genérico para mover un subwoofer. Taramps no hace cosas genéricas. La línea Bass está diseñada con un espectro de respuesta de frecuencia que va desde los 8 Hz hasta los 250 Hz.

Aquí es donde se pone serio: Al estar optimizado exclusivamente para el rango subgrave y grave, toda la eficiencia del circuito integrado está volcada a empujar las notas bajas. No gasta energía procesando medios ni agudos. Además, al ser de tecnología brasileña, su eficiencia energética es altísima, lo que significa que entrega sus 1,200 Watts RMS reales (a 14.4V) consumiendo una fracción de la corriente que requeriría un amplificador convencional.

Viene en dos sabores para el mercado mexicano: versión de 1 Ohm y versión de 2 Ohms. Esto te da la flexibilidad perfecta para amarrarlo a un par de subwoofers de doble bobina y exprimirle hasta el último watt sin que se vaya a protección.

Control total en el panel: Esculpiendo el bajeo

Si le das la vuelta al chasis de aluminio, te encuentras con un centro de control que es el sueño de cualquier instalador exigente:

  • Filtro Subsónico Ajustable (8Hz a 30Hz): Vital para cuidar tus bajos. Si tu caja acústica está entonada a 35 Hz, las frecuencias por debajo de eso solo hacen que el cono brinque como loco sin generar sonido, arriesgando a que la bobina se salga de su eje. Con este filtro, cortas lo que no sirve y proteges tu inversión.
  • Filtro Paso Bajo (LPF de 60Hz a 250Hz): Para asegurarte de que a tu subwoofer solo le lleguen los ritmos densos y pesados, dejando fuera las voces.
  • Bass Boost Inteligente: Te permite centrar el realce de graves exactamente en la frecuencia que tu carro necesita (entre 35 Hz y 60 Hz), dándole ese «punch» extra que se siente en la boca del estómago.

Nuestra opinión sin filtro

Taramps tiene la fama bien ganada de ser una marca «celosa» con la corriente. Si intentas alimentar el Bass 1200 con cable de aluminio barato (CCA) de calibre delgado y la batería original agonizante de tu coche, el amplificador va a prender el temido led rojo de Protect antes de que termine el primer coro, o peor aún, se va a cocinar por falta de voltaje.

Sin embargo, si haces las cosas bien —metes cable calibre 0 o 4 de cobre puro (OFC, te recomendamos Suono o Waraudio) y te aseguras de tener una buena batería AGM o un banquito de litio en camino—, el Bass 1200 es una maldita obra maestra de la eficiencia. Es compacto, cabe debajo de cualquier asiento, no calienta la cajuela y entrega un golpe seco, violento y sostenido. Es el motor perfecto para levantar un par de subwoofers medianos de uso diario o una sola pieza pesada de 1,000W RMS sin comprometer el espacio de tu nave.

¿En qué versión lo estás pensando para tu proyecto, en la de 1 Ohm o la de 2 Ohms para emparejarlo con tus bajos?

Su precio es de : $3,677 y puedes comprarlo por whatsapp al 5516-483929

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